Conozcamos un poco de Cartagena de Indias...

Conozcamos un poco de Cartagena de Indias...

Esta hermosa ciudad del Caribe colombiano, conocida también como “La Perla del Caribe”, alberga leyendas de piratas, de corsarios y de tradiciones españolas en cada una de las fortalezas y balcones que la caracterizan. Por ello, la ciudad amurallada fue declarada “Patrimonio Nacional de Colombia” en 1959, y posteriormente “Patrimonio Histórico y Cultural de la Humanidad” en 1984 por la UNESCO.Respetando la majestuosa arquitectura colonial española, Cartagena de Indias ha logrado combinar mágicamente sus espacios históricos con las necesidades de la vida moderna, ofreciéndole al visitante una amplia gamma de ambientes únicos dentro del Caribe. Es así como tras la muralla de Cartagena de Indias se respira historia y romanticismo, pero también un aire de tranquilidad, serenidad y diversión. De la misma manera, se facilita un favorable ambiente para los negocios, pues su ubicación la convierte en un lugar estratégico de encuentro. Como en la mayoría las ciudades colombianas, nuestros invitados encontrarán en ella gente acogedora, amable, vibrante de simpatía y hospitalidad, y sobretodo, apasionada por la vida, la paz y el servicio para todos. Es explica porqué Cartagena de Indias es el principal centro turístico de Colombia, puerto de primera categoría sobre el mar Caribe y lugar de cita internacional para las más altas cumbres, convenciones, congresos u reuniones a nivel diplomático, gubernamental, industrial y comercial. Estas son las razones por las cuales la hemos elegido como sede de nuestro 17º Congreso Internacional de Medicina Agrícola y Salud Rural.

Algunos hechos históricos...
En épocas precolombinas, la región estaba habitada por las tribus guerreras indígenas Caribes quienes defendieron sus playas de los invasores coloniales en más de una ocasión. Si embargo, “Cartagena de Poniente”, nombre tomado en remembranza a la Cartagena de Levante de España, fue fundada por el conquistador español Don Pedro de Heredia el 1º de junio de 1533. Desde entonces se convirtió en principio y fin de la ruta de los galeones entre la Península Ibérica y el Nuevo Mundo. Para defenderla de los ataques de corsarios y bucaneros en los Siglos XVII y XVIII, se construyó a su alrededor el más imponente cerco de murallas y fortificaciones de América, integrado por 21 baluartes, 11 kilómetros de murallas, 7 fuertes, 13 baterías, 3 escolleras, 14 claustros, iglesias, conventos coloniales, 7 museos y 15 plazas y parques históricos.
Más adelante después de la firma del Acta de Independencia Absoluta de España en 1811, fue el conquistador Pablo Morillo, quien tenía la misión de re-conquistar la ciudad para el Reino Español, sitió a los rebeldes criollos que resistían sus intenciones en el interior de la ciudad. Sus habitantes resistieron atrapados en ella durante tres meses, sufriendo de hambruna, enfermedades y muerte, por lo cual trataron se confrontaron con el español mientras intentaban conseguir ayuda y aliados con Bolívar. Pero al final murieron muchos en el intento, Morillo se tomó la ciudad y con motivo de esta historia, se la llamó “Cartagena de Indias, La Heroica”.

Nuestros visitantes podrán visitar los múltiples monumentos históricos que son testigos de la historia de la ciudad, y escuchar de viva voz a los guías turísticos que en sus propias palabras cuentan las anécdotas y los sucesos que vivieron sus habitantes desde los tiempos de la Colonia

1. La Bandera

Esta es la bandera llamada "cuadrilonga", por tener tres cuadriláteros concéntricos de colores rojo, amarillo y verde de afuera hacia adentro. El cuadrilátero verde tiene una estrella blanca de ocho puntas en su centro. Esta bandera fue adoptada luego de que Cartagena de Indias se declarara Estado Soberano independiente de España en 1811.

2. El Himno

Coro "Suenen trompas en honor de la noble e ínclita ciudad que por patria se inmoló en sus gestas gloriosas de libertad" (bis) Estrofa "Libertad, libertad, la fe con ardor gritó y en un once de noviembre fue la heroica Cartagena quien del yugo las cadenas cual leona fiera destrozó" (bis)

Este himno de un coro y una estrofa fue compuesto por Daniel Lemaitre Tono, cartagenero de reconocida trayectoria empresarial y artística. La música la añadió luego el maestro Adolfo Mejía, uno de los músicos más respetados de Colombia. La letra rememora la lucha de Cartagena de Indias por liberarse del dominio español en la primera década del siglo XIX. Este himno fue hecho oficial por la ciudad a mediados del siglo XX.
3. Escudo de la ciudad

Colonial
En 1574 el Rey Felipe II de España le concedió a Cartagena de Indias (en vista de la importancia que había cobrado la ciudad) un escudo de armas con "dos leones rojos y levantados, que tengan una cruz en el medio, asida con las manos y tan alta como los leones, hasta arriba, en campo dorado, y encima de la cruz, una corona entre las cabezas de dichos leones, con su timbre y follajes". Dicho escudo de armas podría ser usado en todos los actos oficiales de la ciudad.

Republicano
Este escudo fue el que se adoptó en 1812, al convertirse Cartagena de Indias en Estado Soberano e independiente de la Corona Española en 1811. Muestra a una india sentada bajo una palmera que sostiene una granada en su mano derecha, de la cual se alimenta un ave. En la mano izquierda tiene el trozo de una cadena rota, cuya otra mitad está en el suelo. Al fondo de la ilustración se nota el Cerro de la Popa, uno de los símbolos más representativos de la ciudad. Este símbolo patrio representa la independencia y la libertad alcanzadas por la ciudad, que fue la primera en el Virreinato de la Nueva Granada.

Cartagena está rodeada por la exuberante belleza de la naturaleza del Caribe, la cual ofrece a sus visitantes gran variedad de paisajes, pintorescos parajes, amplias playas y multitud de bellísimas islas. Nuestros invitados podrán alternar la visita a lugares históricos con paseos a las islas y playas que abundan en los alrededores de la ciudad. Hay 50 exóticas islas a 40 minutos en lancha, 6 zonas de reserva ecológica y 18.OOO hectáreas de parques naturales marinos y submarinos, además de sus extensas playas. Para los ambientalistas y amantes de la naturaleza, será un placer explorar la rica flora caribeña en el Jardín Botánico, visitar alguna de las granjas de cocodrilos y caimanes, o disfrutar del saludable efecto de un baño de barro en el Volcán del Totumo.

También podrán visitar las Islas del Rosario, el exótico archipiélago a 40 minutos de Cartagena, donde podrán apreciar las maravillas del mundo marino y un espectacular show de delfines y tiburones en el Acuario. La Isla de Barú es otro lugar encantador donde se puede disfrutar de la belleza natural de hermosas playas de arenas blancas, aguas transparentes, caños rodeados de manglares y corales multicolores.

La población tuvo un crecimiento muy lento desde la República hasta 1905, pasando de 8,603 a 9,681 habitantes, con una tasa de crecimiento anual de 0.4%, bastante inferior a la registrada en ésa época para todo el país (1.2%). También se inició el poblamiento de zonas por fuera de la muralla en El Cabrero y en el pié de La Popa. Entre 1912 y 1951 la tasa de crecimiento aumentó (3.2%), pero llegó a su máximo entre 1951 y 2001, cuando la población aumentó siete veces pasando de 129,000 habitantes a 827,000 (tasa de crecimiento anual 3.9%).

La población Cartagenera es la resultante de la fusión de las tres etnias primigenias en Colombia: la precolombina u originaria, afincada en este territorio desde siempre; la blanca, venida de España, y la negra traída esclavizada de África. La simbiosis de estas fuentes sanguíneas se manifiesta en una población nativa predominantemente mestiza y negra. Es innegable que la cultura ancestral africana subyace y se manifiesta en forma predominante, principalmente, en los sectores sumergidos de la urbe cartagenera. Su cultura ha forjado las relaciones familiares, el entorno comunal, las expresiones folclóricas, en particular la música, y en términos generales la personalidad sicológica y social del hombre cartagenero.

Esta herencia cultural es la que identifica al cartagenero como afro-colombiano. Pero también hay un componente indígena de los primitivos pobladores y una influencia europea de los colonizadores, que igualmente se evidencian en todas las expresiones culturales y en la cotidianidad del cartagenero. Este sincretismo es el que lo hace casi indiferente a las manifestaciones segregacionistas.

Economía y realidades sociales de los Cartageneros

Junto con el crecimiento poblacional, la ciudad evolucionó para convertirse en una moderna ciudad intermedia. Para 1950 Cartagena de Indias tenía un tamaño similar a otras ciudades intermedias de Colombia. Actualmente tiene un tamaño igual a Pereira y Manizales juntas, sin embargo gran parte de su población (cerca del 70%) está por debajo de la línea de pobreza, reflejando que su desarrollo no es similar al que tienen otras ciudades donde hay mayor equidad en la distribución de la riqueza.

Desde 1990, como resultado de la apertura y de la privatización portuaria, Cartagena se consolidó como el principal puerto colombiano, tanto para las exportaciones como las importaciones. Hoy en día el turismo, el comercio, la actividad portuaria y la industria mantienen ocupados a cerca de sus 900.000 habitantes. Adicionalmente, la ciudad recibe cada año miles de inmigrantes transitorios procedentes de todos los rincones del globo bien como turistas o como visitantes ilustres en conferencias, reuniones políticas, gubernamentales, científicas, sociales y populares.

Como en el resto del país, las diferencias étnicas y culturales también se manifiestan en las realidades sociales. Infortunadamente la desigualdad económica ha generado dos grandes realidades sociales, diametralmente opuestas: la Cartagena opulenta y cosmopolita; y la Cartagena sumergida y muy pobre. Por tanto nuestros visitantes van a encontrar la primera pujante y modernista, enmarcada por el Mar Caribe, la bahía de Las Animas y el cordón amurallado, en donde se concentra el poder social y económico en diferentes sectores urbanos (Castillogrande, El Laguito, Bocagrande, Centro Amurallado, Crespo, Manga, Marbella, Cielo Mar). Y la segunda, en el lado de la Ciénaga de La Virgen y diseminada en charcos marginales donde la extrema pobreza habita las cada vez más erosionada faldas de la colina de La Popa, prolongada a todo lo largo y ancho del resto del área urbana y sus vecindades rurales. Los turistas la observan fácilmente apenas se abandona el perímetro amurallado, en donde habita más del 70 % de la población, en barrios muy pobres (San Francisco, Loma Fresca, Lo Amador, Santa Rita, La Candelaria, Boston, Olaya Herrera, El Pozon, Fredonia, Henequèn, Policarpa, La Boquilla, Bocachica, Ararca, Mandela, Ceballos, Pasacaballos).

En la construcción de la tradición gastronómica de Cartagena de Indias intervinieron principalmente las tres razas que se encontraron en su fundación: la indígena, la española y la negra, que contribuyeron a la formación de la ciudad en todos sus aspectos. La vegetación exuberante de plantas y frutos que encontraron conquistadores y colonizadores al llegar, hoy forman parte en muchos platos de la gastronomía universal. Por tanto, el visitante puede disfrutar toda una gama de cocina-fusión en restaurantes y cafés a orillas de la bahía, en plazas coloniales al aire libre, en la torre de un fuerte o en la ciudad moderna. Desde platos inspirados en una tradición marinera, fundidos con el sabor Caribe del coco, el mango o el plátano, hasta comida con influencia árabe, española o italiana, además de platos de otras regiones del país. Con certeza nuestros invitados se deleitarán con las delicias culinarias que ofrece Cartagena.

Por su parte, la vida nocturna de Cartagena nunca cesa. La música, el baile y la diversión siempre vibran en los bares, las discotecas, los cafés, los casinos y los centros folclóricos ubicados en ruinas, baluartes y plazas históricas. Y si no fuera suficiente, el folclor popular vibra y canta con el vallenato o la champeta en las esquinas, en las calles o en las casas de los cartageneros. Estos serán los escenarios para disfrutar de las noches cartageneras y descubrir los amaneceres espectaculares caminando descalzos por las playas de la ciudad.

Como en todas las ciudades turísticas del mundo, Cartagena brinda una gran gama de productos para hacer compras. En general, el Centro y las zonas de Bocagrande y El Laguito cuentan con toda clase de tiendas para caer en la tentación de las compras. Desde las coloridas artesanías de la región, hasta los sofisticados atuendos de grandes diseñadores internacionales se encuentran en sus calles. Y por supuesto, el café y las esmeraldas, productos emblemáticos de Colombia. Sin embargo, los visitantes de la ciudad suelen buscar y adquirir cuatro tipos de productos:

  1. Las artesanías, que se comercializan en Las Bóvedas o tiendas especializadas ubicadas en el centro amurallado o el sector turístico de Bocagrande.
  2. Las joyas, disponibles en las joyerías existentes en el Centro y Bocagrande proveen buena cantidad de esmeraldas colombianas y todo tipo de joyas para todos los gustos.
  3. Las antigüedades, ofrecidas en anticuarios distribuidos en su gran mayoría en el Centro, son variadas tiendas ubicadas en las calles Baloco, La Inquisición, La Mantilla, Santo Domingo y Santa Teresa.
  4. Los artículos de cuero, muy famosos por la calidad de la industria marroquinera colombiana, estarán al alcance de nuestros visitantes en el Centro amurallado y el sector comercial de Bocagrande en toda clase de tiendas de cueros nacionales e importados reconocidas.
  5. Los artículos para el hogar, que varían de acuerdo con el gusto de cada uno y vaivén de la moda.